Comunidades de propietarios

Limpieza de comunidades y portales en Málaga

El portal es lo primero que ve quien entra en el edificio y lo primero que se comenta en la junta. Lo mantenemos con un operario/a fijo/a asignado/a a la comunidad y un plan de tareas por escrito que cualquier propietario puede consultar.

El problema de fondo

Casi ningún conflicto en una comunidad empieza por el precio

Empieza porque el ascensor lleva tres semanas con la misma mancha, porque nadie sabe qué día toca el garaje o porque cada mes va una persona distinta y hay que explicarle otra vez dónde está el cuarto de la limpieza.

Trabajamos con comunidades de propietarios desde 1988 y la respuesta a las tres cosas es la misma: personal fijo asignado al edificio, un plan de tareas escrito con sus frecuencias, y una supervisión que comprueba que se cumple sin que tenga que ser el presidente quien lo vigile.

Zona por zona

Qué se hace en cada parte del edificio

Las frecuencias son las habituales en un contrato tipo. Se ajustan al edificio concreto —número de viviendas, uso, si hay locales— y quedan cerradas por escrito antes de empezar.

Zona Tareas Frecuencia habitual
Portal y entrada Barrido y fregado, limpieza de cristales de acceso, buzones, puerta, portero y elementos comunes en general Diaria o 3 días/semana
Escaleras y rellanos Barrido y fregado de peldaños y descansillos, barandillas, pasamanos y puertas de ascensores en plantas Semanal
Ascensor Suelo, espejos, botonera y puertas por dentro y por fuera en planta principal Con cada servicio
Garaje y trasteros Barrido de plazas y viales, rampa de acceso, fregado con maquinaria industrial y desempolvado general Mensual o trimestral
Cristales y alicatados Poyetes y ventanas, montantes de puertas y paredes alicatadas Mensual y trimestral
Exteriores Aceras perimetrales, patios de luces, terrazas y azoteas Semanal, quincenal o mensual

Los productos y el material de limpieza van incluidos en la cuota. La comunidad no gestiona compras ni reposiciones.

Sin letra pequeña

Qué no entra en el contrato de limpieza

Lo decimos antes de firmar porque es donde nacen casi todos los malentendidos entre una comunidad y su empresa de limpieza.

  • El interior de las viviendas. Solo zonas comunes. No prestamos servicio a domicilios particulares.
  • Trabajos de altura. Requieren medios de elevación y se presupuestan como trabajo extraordinario.
  • Retirada de enseres y voluminosos. Muebles abandonados en el garaje o en el cuarto de basuras.
  • Limpiezas tras obra o siniestro. Se presupuestan aparte, y las hacemos para comunidades que ya tienen contrato con nosotros.
Cómo se controla

El presidente no tiene por qué ser el inspector

Un responsable de zona visita periódicamente el edificio, revisa el trabajo contra el plan de tareas y corrige lo que haga falta sin esperar a que alguien se queje. Si la comunidad detecta algo entre visitas, hay un teléfono directo y un WhatsApp que se atienden en horario de oficina, y la incidencia queda registrada.

También para entidades y empresas

El mismo servicio, otra escala

Las entidades y los centros de negocio comparten con las comunidades el tipo de trabajo —zonas comunes, accesos, escaleras— pero cambian las superficies, los horarios y el interlocutor. Ahí dimensionamos el servicio según la ocupación real y adaptamos nuestro horario cuando hace falta.

Preguntas frecuentes

Lo que suele preguntar una junta

La relación comercial se establece con la comunidad de propietarios, que es quien aprueba el presupuesto en junta. Colaboramos con normalidad con el administrador de fincas en la gestión diaria cuando la comunidad lo prefiere así.

Cubrimos el puesto con personal de nuestra plantilla. El servicio no se interrumpe ni se acumulan tareas para la vuelta, y la comunidad no gestiona ninguna sustitución.

Sí. El plan de tareas se revisa si es necesario, cuando el cliente lo pide. Cualquier cambio que afecte a la cuota se comunica y se aprueba antes de aplicarlo.

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Llevamos el presupuesto a la próxima junta

Visitamos el edificio, medimos zonas y tiempos, y entregamos una propuesta con el plan de tareas y las frecuencias detalladas, lista para presentar a los propietarios.